917 569 780 Lunes - Viernes 09:30 - 21:00 | Sábados 10:00 - 14:00

La importancia de una buena limpieza facial

Equilibrar

Una limpieza profesional equilibrará nuestros niveles de grasa e hidratación, mejorando por completo el aspecto y salud de nuestra piel.
¿Alguna vez has pasado por épocas en las que tu piel estaba más grasa o más seca de lo normal? Esto puede deberse a múltiples factores, como el clima, la alimentación o el estrés, pero también es posible que nuestro rostro esté pidiendo a gritos una limpieza facial. Con ella combatiremos los efectos de los agentes externos que debilitan el rostro, dando lugar a la aparición de brillos, acné, exceso de sebo o sequedad y tirantez.

Oxigenar

Al realizar una limpieza de cutis de forma habitual, conseguimos reducir el tamaño de los poros visiblemente y descongestionarlos, permitiendo que nuestra piel vuelva a respirar. Es particularmente importante realizar este tipo de tratamientos en pieles grasas o con tendencia acnéica, ya que son pieles que tienen una mayor producción de sebo, y por lo tanto son más proclives a tener los poros dilatados y obstruidos.

¿Qué pasos debe seguir una limpieza facial profesional?

Por supuesto, cada centro tiene una manera de realizar las limpiezas faciales, y siguen unos pasos diferentes, pero existen una serie de pasos comunes que debes buscar a la hora de decantarte por una u otra.

Mucha gente teme a las limpiezas faciales por el momento de la extracción manual, es decir, el momento en el que la esteticista procede a eliminar manualmente las impurezas y puntos negros incrustados. No te vamos a engañar, no es la sensación más agradable de mundo, pero una buena limpieza facial es mucho más que eso. Se trata de un momento para ti, para dedicarlo a dejarte mimar por las manos profesionales de las expertas.

  • Desmaquillado de rostro y ojos
  • Exfoliación
  • Extracción manual
  • Tónico equilibrante
  • Crema hidratante

Descongestionar

Pese a que día a día luchemos contra las impurezas con nuestro ritual cotidiano de limpieza, es necesario realizarse, cada tres o cuatro meses (lo ideal es hacerlo con cada cambio de estación), una limpieza de cutis profesional que restaure por completo los niveles de higiene necesarios para mantener nuestro rostro en perfectas condiciones.

Las impurezas, la contaminación y la propia grasa que genera nuestra piel puede acabar obstruyendo nuestros poros e impidiendo que nuestra piel respire. Por ello, una higiene facial correcta no debe limitarse a limpiar y desmaquillar la piel a diario. Cada cierto tiempo es necesario acudir a nuestro centro de estética de confianza para que nos realicen una limpieza facial completa.

Esto nos ayudará a devolverle a nuestra piel la luminosidad y vitalidad perdidas, además de servirnos para mejorar la textura y la uniformidad de nuestro rostro. ¿Necesitas más razones? Te las damos.

Cerrar menú
WhatsApp chat